No hay nada como darse una vuelta por el jardín de M. No es un jardín normal en el que todo tiene su orden y casi da miedo mover algo de su sitio, es un jardín "asalvajado" en el que no parece que se hayan pasado horas podando sus ramas o regando sus flores.
Entre todo lo que se puede encontrar me gusta admirar el bambú. Es cierto todo lo que se dice, es muy resistente pero a la vez flexible, crece muy rápido... pero lo mejor es escuchar pasar el viento entre sus hojas, hace un ruidito característico y parece que te susurre al oído antiguas historias.
Hoy me he permitido el lujo de coger estos pequeños trozos de bambú. Trozos que el mismo viento que hace mover sus hojas ha decidido que ya no tiene nada que contar y ha tirado al suelo como si de cualquier cosa se tratase. Creo que se merecen la oportunidad de seguir contando historias y eso voy a intentar.
Viva la inspiración veraniega!
Entre todo lo que se puede encontrar me gusta admirar el bambú. Es cierto todo lo que se dice, es muy resistente pero a la vez flexible, crece muy rápido... pero lo mejor es escuchar pasar el viento entre sus hojas, hace un ruidito característico y parece que te susurre al oído antiguas historias.
Hoy me he permitido el lujo de coger estos pequeños trozos de bambú. Trozos que el mismo viento que hace mover sus hojas ha decidido que ya no tiene nada que contar y ha tirado al suelo como si de cualquier cosa se tratase. Creo que se merecen la oportunidad de seguir contando historias y eso voy a intentar.
Viva la inspiración veraniega!